Despido injustificado
Te echaron sin una causa válida o sin respetar el procedimiento. Podría corresponderte una indemnización mayor a la que te ofrecieron. Lo revisamos contigo.
Revisamos tu caso, te explicamos en simple qué puedes reclamar y peleamos por lo tuyo. En la mayoría de los casos, pagas solo si hay resultados.
Estos son los problemas que resolvemos todos los días. Si te identificas con alguno, cuéntanos: revisar tu caso no te cuesta nada.
Te echaron sin una causa válida o sin respetar el procedimiento. Podría corresponderte una indemnización mayor a la que te ofrecieron. Lo revisamos contigo.
Tu empleador no cumplió —no te pagaba, te cambió las condiciones, te trataba mal— y tuviste que ponerle fin tú al contrato. La ley te protege y puedes reclamar lo que se te debe.
Te despidieron y no te pagan el finiquito, o te ofrecen menos de lo que corresponde. Te ayudamos a cobrarlo completo.
Si te despidieron sin tener al día tus cotizaciones, el despido puede ser nulo: tu empleador tendría que seguir pagándote tu sueldo hasta regularizar la situación.
Si viviste acoso, maltrato o violencia en tu trabajo, no tienes por qué aguantarlo. Te acompañamos para denunciar y proteger tus derechos, con respeto y reserva.
Si te despidieron o te trataron vulnerando tus derechos —discriminación, represalias por reclamar—, puedes pedir una protección especial. Te decimos si es tu caso.
Si te hostigan, te humillan, te aíslan, o vives acoso sexual o violencia en tu trabajo, la ley te protege y tienes derecho a denunciar sin miedo a represalias. Estamos de tu lado y te acompañamos en cada paso, con respeto y reserva.
Maltrato, hostigamiento, humillaciones, gritos, dejarte de lado o cargarte de trabajo para quebrarte. Puede venir de tu jefatura o de tus compañeros, una vez o de forma repetida.
Insinuaciones, tocaciones, mensajes o presiones de tipo sexual que no pediste ni quieres. No tienes por qué tolerarlo ni callarlo.
Agresiones o maltrato de personas con las que te toca tratar por tu trabajo —clientes, usuarios o proveedores—. También te protege la ley.
Todo parte por un mensaje. Tú nos cuentas, nosotros revisamos y, si decides seguir, peleamos por lo tuyo.
Nos escribes y nos cuentas qué pasó. Sin formularios, sin trámites, en tus propias palabras.
Estudiamos tu situación y te explicamos con claridad qué puedes reclamar, cómo y en qué plazos.
Si decides seguir, tomamos tu caso y vamos por lo que es tuyo. Te mantenemos informado en cada paso.
Ingresa tus datos y descubre al instante, en pesos, lo que te corresponde por ley. El cálculo ocurre en tu propio teléfono: no guardamos nada. A diferencia de otras calculadoras, esta sí considera tus días de feriado progresivo.
Sabemos que llegas en un momento difícil y muchas veces ajustado de plata. Por eso queremos que entiendas exactamente cómo funciona.
La primera revisión de tu caso no tiene costo. En la mayoría de los casos —despidos y cobros— trabajamos a porcentaje de lo que se recupera: si no recuperas nada, no nos pagas honorarios.
El porcentaje lo conversamos contigo antes de empezar, según la complejidad de tu caso. Te lo decimos de frente, sin sorpresas.
Nos dedicamos a esto. Nuestro equipo de abogados conoce la ley laboral y sabe cómo llevar tu caso.
Solo defendemos trabajadores. Nuestro único objetivo es que recuperes lo que te corresponde.
Te respondemos rápido, en lenguaje claro y sin tecnicismos. Estás acompañado en cada paso.
Cuéntanos tu caso sin compromiso. Revisarlo y orientarte no te cuesta nada.
Cuéntanos qué pasó y revisamos tu caso sin compromiso. Demos juntos el primer paso para recuperar lo que es tuyo.